Generacion Twitter

23/07/2009

No tiene ni edad ni intereses definidos, pero son ese enorme grupo que está modificando la forma de comunicarse hoy. En el mundo y en Chile, el crecimiento de esta red social ha sido explosivo y los especialistas hablan de cómo nos cambiará la forma en que vivimos. "Buen día... tomando un café expreso", dice @claudio07 para saludar a su centenar de seguidores. Son las 9 AM y es un nuevo día en la red social que está revolucionando internet: Twitter. @alejandrasjr responde que está siguiendo una noticia interesante en @cnn y su seguidora @marianaramirez contesta que ya se enteró de la noticia a través de @fernandopaulsen, el periodista de TV al que sigue desde hace tiempo.

La animada conversación se prolonga durante todo el día. Todos los "@pedro @juan y @diego" que tienen cuenta en Twitter van relatando de manera pormenorizada sus vidas, desde que ponen un pie fuera de casa, hasta que regresan en la noche. Y así siguen "tuiteando" hasta que se van a la cama.

Algunos cuentan simplemente qué están pensando o haciendo, como si fuese un reality show personal en internet. Otros actúan como si fuesen un medio de comunicación: van mostrando todo lo que les parece interesante en la web, publican noticias, enlaces a otros sitios, videos y fotografías. Se sienten comunicadores. ¿El resto? Se limita a conversar, comentar cosas de su interés y responder preguntas a todos sus "@amigos".

Así es un día típico en la llamada "tuitosfera", el "universo" construido en torno a la red social cuyo explosivo crecimiento se compara con pocos fenómenos en la historia de internet. Y que, de acuerdo con los especialistas, está cambiando la forma en que vivimos y nos comunicamos.

GENERACIÓN TWITTER

Si en febrero de 2008 los visitantes del sitio sumaban 475 mil, en febrero pasado las cifras llegaban a siete millones. Un mes después, en marzo, esa cifra había subido en 100%. Así de meteórico. El primer estudio realizado en Chile sobre el fenómeno revela que seguimos una tendencia parecida. Si bien todavía no se compara al auge de otras redes sociales como Facebook, sólo en mayo pasado los usuarios criollos de Twitter aumentaron en 98%, según la investigación llevada a cabo por OMG Resarch.

Tal es el fervor por unirse a esta red que ya muchos están hablando de "la generación Twitter": principalmente jóvenes y adultos, con edades que se concentran entre los 18 y los 34 años, pero que tiene un universo bastante más amplio y que sobrepasa fácilmente los 50 años.

Para toda esta generación escribir sus vivencias en una extensión que no supere los 140 caracteres -el equivalente a la extensión máxima de un mensaje de texto en celular- se ha convertido en una verdadera obsesión. Una obsesión que supera, por mucho, a un trabajo de tiempo completo: lo hacen de día, en la noche y de lunes a domingo.

La dinámica está incluso cambiando la forma de comunicarse y relacionarse entre los usuarios de esta plataforma en la vida real. Para muchos, por ejemplo, usar el teléfono para llamar a un amigo y preguntarle cómo está ya no es necesario. Ya se sabe todo por Twitter. Incluso, si por cualquier razón se comunican, el amigo jamás pregunta "qué has hecho" ni "cómo te ha ido". Sería absurdo preguntarlo. Estos usuarios se conocen como "livecasters": son ellos los que se dedican a contar todo cuanto hacen en el día.

En Chile, según el estudio de OMG Research, que siguió durante un mes a 700 usuarios locales y analizó más de 700 mil "tweets" que allí se postearon, esta clasificación es una de las más difundidas. David Oyarzún, uno de los líderes de la investigación, explica que "viven una suerte de reality show íntimo".

Clive Thompson, escritor especializado en tecnología citado por la revista Time, define esta dinámica como "conciencia del entorno". Una suerte de satisfacción y sentido de pertenencia que se genera en las personas cuando tienen una visión permanente de las rutinas diarias de los demás. Una visión que incluye el seguir la vida de artistas como la estrella de Twitter, Ashton Kutcher (más de dos millones de seguidores), o la de presentadores de la TV como Ophra Winfrey (casi un millón 900 mil seguidores).

YO SOY EL MEDIO

Así las cosas, muchas dinámicas de la vida diaria comienzan a modificarse con Twitter.

Una de ellas son las reglas de conversación en público. Otro de los grupos más extendidos, los llamados comunicadores, van posteando todo aquello que les resulta interesante durante el día. Pueden estar en una clase o en una conferencia y publican en directo las alternativas de la charla. De esta forma, generan extensas discusiones entre los participantes, discusiones virtuales claro, a las que suelen sumarse otras personas que no están físicamente en ese lugar. Todo, sin interrumpir el coloquio.

En el estudio en Chile se los define como "un medio de comunicación en sí mismos". Los hay expertos en diversos tópicos, desde tecnología hasta diseño, moda o fotografía.

"Algunos, como Nicolás Copano, lo que hacen es fidelizar a las audiencias que tienen en sus programas de radio o TV", afirma David Oyarzún. El efecto de estos comunicadores, a su vez, está cambiando la forma en que la gente accede a las noticias: son mayoritariamente los comentarios y enlaces que se publican en Twitter.

En Chile, el estudio indica que la fuente de información preferida de los "tuiteros" son los periódicos digitales (89%) y los blogs (75%). De esta forma, en torno a una noticia determinada, se genera una suerte de "revista virtual", con muchos enlaces a diversas fuentes en internet. Así pasó con la muerte de Michael Jackson, así pasó con el triunfo de Obama en Estados Unidos.

Claro que la concentración es harina de otro costal. Si antes la gente estaba permanentemente mirando sus smartphones o blackberries para ver si había llegado un email del jefe o de un amigo, ahora revisan sus celulares para conocer "noticias" sobre la vida de otras personas.

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