El riego se recupera del terremoto

07/06/2010

El riego se recupera del terremoto

La meta es terminar las reparaciones en tres meses y se destinarán US$ 50 millones. Sin embargo, urge modernizar el resto de la infraestructura y profesionalizar las asociaciones de regantes.

Apenas terminado el terremoto del 27 de febrero pasado, mientras medio Chile trataba de comunicarse con sus parientes, los dos trabajadores de guardia de la bocatoma del canal Biobío Sur, corrieron al área de las compuertas. Según el registro de la asociación de canalistas, inmediatamante  después del movimiento sísmico, el paso del agua se cortó.
La frialdad y rapidez con que actuaron los operarios evitó que aumentara aún más el número de muertos en la zona más afectada por el movimiento telúrico. Al curso del canal ingresan 2,4 millones de m3 por minuto, suficientes para llenar una piscina olímpica en cuatro segundos. Como buena parte de los canales corren por faldeos de cerros, ese volumen de agua era el ingrediente perfecto para producir aludes al por mayor.
La buena noticia es que se evitaron tragedias personales. La mala nueva es que el 27F hizo desaparecer extensas partes del sistema de canales Biobío Sur. Socavones y derrumbes se acumulan en sus 800 kilómetros. El agua, simplemente, dejó de correr. Son 40 mil hectáreas de suelo agrícola que volvieron a la condición de secano. Un golpe para el incipiente desarrollo frutícola de la frontera entre la Octava y Novena Región, altamente dependiente del riego.
Y aunque los daños en el Biobío Sur son uno de los más graves del país, también es cierto que buena parte de la infraestructura de riego del resto de Chile -cercana a los 20 mil kilómetros- fue golpeada por el terremoto.
El gran problema es que el inicio de la temporada de irrigación es en septiembre y sólo quedan tres meses para recuperar canales y embalses. La preocupación es que si las reparaciones no están listas a tiempo, el golpe económico al agro puede ser grave. Y la tarea es de marca mayor, pues en algunos casos se trata de infraestructura de hasta 150 años de antigüedad.
A continuación, las claves del actual momento del riego, la mayor preocupación de los agricultores chilenos por estos días.
1 US$ 50 millones en reparaciones
La cifra llama la atención. Entre sumas y sumas, el total de reparaciones en riego (canales, embalses y obras de arte) llegará a la friolera de 26 mil millones de pesos, unos US$ 50 millones, según los cálculos oficiales.
Tanto para los privados como para el Estado, el desembolso es importante. La Ley de Fomento al Riego permite hasta un 80% de bonificación del Estado. Las vías para acceder a esa ayuda es a través de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del Ministerio de OO.PP., la entidad encargada de los proyectos más caros y complejos en términos de ingeniería, y de la Comisión Nacional de Riego (CNR), abocada a los de menor envergadura. Según los cálculos de esos organismos, la DOH será responsable por trabajos por $18.363 millones, mientras que la CNR aportará $8.400 millones.
Esos recursos nacen tanto de reasignaciones presupuestarias -que en el caso de la DOH significó postergar hasta el segundo semestre el inicio de la construcción del embalse Chacrilla en la V Región- hasta la inyección de recursos frescos por parte del gobierno central.
2 ¿Cuánto tardarán las reparaciones?
El deseo de que las reparaciones sean hechas lo antes posible debe enfrentarse a retos técnicos importantes. Por ejemplo, en el canal Cumpeo, que riega 4.000 hectáreas en la Región del Maule, dos túneles, de dos kilómetros en total, se derrumbaron parcialmente. La empresa que se ganó la licitación de la DOH debe evacuar un informe en dos semanas sobre si es posible recuperarlos. Si la respuesta es negativa, una probabilidad bastante alta, se iniciarían los estudios de ingeniería para construir túneles paralelos. Mientras tanto, la temporada de riego se acerca a pasos agigantados.
Desde el punto de vista de las autoridades hay optimismo.
"La mayoría de las obras de reparación en el país va a estar lista antes del comienzo de la temporada de riego", afirma Juan Antonio Arrese, director de la Dirección de Obras Hidráulicas.
La confianza que hay en el aparato estatal descansa en la velocidad que han respondido los agricultores, las empresas constructoras y la inyección de recursos colocada por el gobierno central.
"En un par de semanas los funcionarios de la Comisión Nacional de Riego fueron capaces de diseñar un concurso, analizar las propuestas y entregar los resultados", afirma Nelson Pereira, director de la CNR.
Lo que podría ser parte de un "autobombo" estatal, tiene asidero entre los regantes. "La respuesta del Gobierno sobre las urgencias del riego, en general, fue muy ágil", afirma Axel Wilhelm, presidente de la Asociación de Canalistas del Canal Biobío Sur.
En tanto, Juan Antonio Arrese reconoce que las empresas constructoras facilitaron el proceso de licitación de reparaciones al entregar propuestas aterrizadas y no aprovecharse de la urgencia de los trabajos. "Los costos son similares a los tradicionales", afirma Arrese.
Tanto en la DOH como en la CNR se estima que la mayoría de los trabajos deberían concluir entre septiembre y octubre. En el caso de los embalses, eso sí, las reparaciones concluirían en noviembre, pues son obras de mayor envergadura, lo que no dañaría el riego, pues simplemente se dejaría pasar el agua, recalcan.
3 Diferencias entre asociaciones de regantes
Una de las enseñanzas que dejó el terremoto es la importancia de las asociaciones de canalistas. O siendo, más específicos, la calidad de su gestión.
Como buena parte de los recursos estatales se entregan vía concurso, las organizaciones con mejores equipos profesionales son capaces de armar proyectos más sólidos y, por ende, obtener más recursos. Esa capacidad no es gratuita y se requiere tener personal de planta. Eso sí, es una inversión que se rentabiliza.
"La capacidad de cada organización de regantes en Chile es muy distinta. Sin embargo, luego del terremoto, los agricultores se dieron cuenta de la importancia de fortalecerlas. Son el nexo directo para representar sus necesidades y obtener recursos del Gobierno", afirma Patricio Guzmán, de la Asociación de Canalistas del Laja.
4 Falta modernización
José Matte, presidente de la Asociación de Canalistas de Cumpeo, explica que los dos túneles que se derrumbaron parcialmente en su acueducto fueron construidos en la década de los 60... pero del siglo XIX.
"No sabemos con qué nos vamos a encontrar cuando la empresa contratista estudie la factibilidad de reabrir los túneles. Son estructuras con 150 años de existencia", explica Matte.
La realidad de los regantes de la VII Región es común en el resto del país. Buena parte de la infraestructura tiene más de medio siglo de vida. Aunque el diagnóstico de agricultores y funcionarios públicos es que, dada la magnitud del terremoto, los canales y embalses respondieron en buena forma. Un punto a favor de como construían nuestros abuelos.

Fuente: El Mercurio

Fuente: El Mercurio

Presencia de Aguamarket en Países como:

Chile Argentina Bolivia Colombia Costa Rica Cuba Ecuador El Salvador España Guatemala Honduras Mexico Nicaragua Panama Paraguay Perú Puerto Rico Republica Dominicana Uruguay Venezuela Brasil Estados Unidos Canada Andorra Belice