Naciente
que surte cantón tuvo niveles de metal 6 veces mayores
al permitido. Municipalidad y Oficina de Salud nunca cerraron
fuente ni alertaron.

Esta es la naciente Los Sánchez. Está ubicada
en el sector noroeste del cantón de Belén.
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Unos
9.000 pobladores de La Ribera de Belén pudieron haber
tomado agua contaminada con cromo, un metal pesado con potencial
de producir cáncer.
Los habitantes de esa zona dependen para abastecerse de
una naciente de agua conocida como Los Sánchez. La
naciente está en el sector noroeste del cantón
de Belén, en Heredia.
Según investigaciones, la Municipalidad de Belén
–administradora del acueducto– reportó
un evento de contaminación con cromo en esa naciente,
en julio del 2006.
La información la recibió cuando una de las
siete industrias ubicadas cerca de Los Sánchez advirtió
del hallazgo de la contaminación durante uno de los
monitoreos de rutina en sus pozos. |
Al menos, en una ocasión, el cromo se encontró en
niveles que superaban hasta seis veces la cantidad máxima
permitida por la Organización Mundial de Salud.
Los datos de laboratorio en poder del ayuntamiento dicen que se
encontraron 0,30 milígramos de cromo por litro de agua,
cuando lo máximo permitido por la Organización y
la ley tica para el agua de consumo humano es 0,05 milígramos
por litro de agua.
Abierta. Aunque estos resultados se comunicaron
a la oficina del Ministerio de Salud de Belén-Flores el
6 de setiembre (un día después de recibir los análisis
de laboratorio), el director de esa Área de Salud, Gustavo
Espinoza Chaves, decidió no clausurar el uso de la naciente.
En una entrevista, Espinoza justificó la decisión
basándose en posteriores reportes técnicos que revelaron
una disminución de los niveles de cromo en el agua.
El funcionario también dijo que no consideró necesario
reportar la emergencia a sus superiores porque la oficina local
logró “controlar la situación”.
Sin embargo, admitió que el cromo se pudo mantener en el
agua en diferentes niveles, durante tres meses, al menos.
El primer análisis que hizo la Municipalidad de Belén
por su propia cuenta (dos meses después del primer estudio),
reveló que el nivel de cromo bajó hasta 0,0014 milígramos
por litro.
Los
resultados se repitieron en noviembre pasado, cuando se realizó
el segundo muestreo por parte del ayuntamiento.
Cierre obligatorio. Especialistas en Microbiología
y Química consultados por La Nación , coincidieron
–por separado– en que la medida inmediata tras conocer
el primer reporte de contaminación era cerrar el suministro
de esa fuente.
“Ante la menor duda, había que clausurar la fuente
para seguridad de la población”, dijo Darner Mora,
director del Laboratorio Nacional de Aguas, de Acueductos y Alcantarillados
(AyA).
Hugo Leandro y Alejandra Gamboa, del Laboratorio de Análisis
Químico de la Universidad Nacional (UNA), señalaron
que se debió ahondar en el monitoreo.
“Hay que determinar la concentración. En caso de
una concentración mayor a 0,05 partes por millón,
se debe limpiar la naciente con químicos y dejar la fuente
sin uso hasta que el proceso natural la limpie”, afirmó
Hugo Leandro.
Darner Mora señaló que es urgente determinar la
fuente de contaminación de la naciente.
Según Gustavo Espinoza, el origen de la contaminación
nunca se pudo determinar.
Actualmente, los monitoreos en la naciente Los Sánchez
indican que el agua está libre de cualquier contaminante.
Esto lo aseguran en la oficina local del Ministerio de Salud y
en la Municipalidad.
Sin embargo, como admitió Espinoza, existió la posibilidad
de que en algún momento los pobladores de La Ribera y alrededores
tomaran agua contaminada con ese metal pesado.
Este episodio de contaminación se manejó casi como
un asunto confidencial en el municipio.
De hecho, ni el concejo municipal conoció el tema, según
lo admitió la alcaldesa interina de aquel entonces, Marielos
Segura.
Artículo
realizado por Ángela Ávalos y Francisco Angulo
aavalos@nacion.com
Fuente:- http://www.nacion.com/