Esta entrevista, realizada por Cristina Vázquez,
reflota el interés por encontrar nuevas formas - y optimizar
las ya existentes - de purificar y preservar el recurso hídrico.
Acá, RAMI MESSALEM (Científico del Centro del Agua
de la Universidad Ben Gurion de Israel) explica las ventajas de
la desalación como técnica de purificación
del Agua.
Valencia lleva años en el Centro de Ciencia y Tecnología
del Agua de la Universidad del Negev Ben Gurion de Israel, un
país que, gracias a la tecnología, produce verduras
y explota piscifactorías en el seco sur. Rami Messalem
(62 años), ponente de unas jornadas del Instituto de Economía
Internacional de la Universidad de Valencia sobre reutilización
de aguas depuradas, defiende que los avances tecnológicos
hacen injustificables las guerras del agua.
Pregunta. Israel es un país acostumbrado
a aprovechar hasta la última gota de agua. ¿Estamos
sensibilizados los europeos?.
Respuesta. El agua es un bien como la electricidad,
no es ya un recurso limitado. Quizá el agua natural si,
pero al igual que si necesitas más energía construyes
una nueva estación eléctrica, si necesitas más
agua puedes producirla. En estos momentos se pueden producir 1000
litros de agua (desalada) al precio de lo que vale un litro en
el supermercado. Una segunda fuente son las aguas residuales que,
después de tratadas, podemos usar para el riego agrícola
e incluso como agua potable. Un metro cúbico de agua depurada
de la calidad más alta cuesta menos de 20 céntimos
de euro. No tiene por qué haber guerras del agua.
P. En España llevamos años con
un debate, nada desapasionado, sobre cómo proporcionar
más recursos hídricos a las zonas secas. ¿Por
qué apuesta: trasvase, reutilización y/o desalación?.
R. He oído hablar de este debate y en
California también existe polémica en torno a la
posibilidad de un trasvase o no. Son casos parecidos. Cuando apuestas
por un trasvase crece el malestar entre la gente a la que le quitas
el agua, por tanto es mejor la desalación; la construcción
de tuberías es más cara que obtener agua in situ.
En Israel tenemos el ejemplo del lago de Galilea, desde el que
se ha llevado agua al sur. En los años 60 hacía
falta pero ahora el coste de bombearla es mayor que si la desalas
allí. El coste de la desalación se ha reducido drásticamente
en 20 años. No conozco los pormenores del debate político
en España, pero mi lógica me dice que no hay que
luchar con los vecinos del norte y quitarles el agua. Es preferible
cogerla del lugar donde hace falta y desalarla o tratarla.
P. ¿Qué pasa con la salmuera?.
R. Hay soluciones técnicas, es un poco
más caro, pero se puede hacer con total seguridad y sin
ningún riesgo. La tecnología, en ciencia ya tiene
soluciones, y cada vez son más numerosas para esos vertidos.
P. Es un gran defensor de la reutilización
de aguas tratadas. ¿Cómo ve a España?.
R. Con la reutilización resolvemos un
problema ecológico antes que nada y la ecología
es crucial para las generaciones venideras. Si desechamos el agua
sin tratarla estamos contaminando los acuíferos y desaprovechando
una fuente de recursos excelente. Por tanto, el agua usada debe
tratarse al máximo nivel para que sea de la mejor calidad.
Sé que hay diferentes niveles de tratamiento en España
y no estoy de acuerdo porque el factor salud es esencial. En Israel
tenemos una planta que está tratando 150 millones de metros
cúbicos al año. Recoge toda el agua de la región
de Tel Aviv, la infiltra en el acuífero y después
se dirige al sur para regar las hortalizas y verduras. Y en esos
15 años hemos podido comernos esas verduras con absoluta
seguridad.
P. ¿Cómo resolvería el
déficit hídrico español?.
R. Las universidades españolas y los
investigadores españoles conocen todas las tecnologías
y saben lo que hacer. La pega aquí son los intereses de
los partidos políticos. Tienen que invertir más
y desterrar esa mala filosofía de depurar a 15 calidades
distintas. En Israel estamos tratando al máximo nivel con
un coste de 12 a 14 céntimos por metro cúbico.
P. Los expertos coinciden en que la reutilización
tiene todavía un amplio recorrido en Europa. ¿Qué
hacer?.
R. Es simple. Hay que depurar el agua residual
lo más posible y utilizarla de nuevo no sólo para
la agricultura sino también para devolverla a los ríos.
La tecnología de las membranas está tan avanzada
y su precio está bajando tanto que se puede hacer en todo
el mundo. Un buen ejemplo es Singapur. Coge las aguas residuales
urbanas, las tratan al más alto nivel y pueden utilizarla
para hacer incluso chips de alta tecnología. Y ahí
se exige incluso una calidad superior a la del agua potable.
P. ¿Está la gente preparada para
emplear agua tratada?.
R. Es una cuestión importante porque os
implica a los medios de comunicación. En California querían
hacer una planta de reciclaje de agua y un periodista escribió
un reportaje con el título: “Del váter al
grifo”. La gente dijo “no, de ninguna manera”
y murió un proyecto de 15 millones de dólares. Los
periodistas deben educar al público y exigir a los científicos
y las autoridades que reciclen bien. Yo estoy comiendo verduras
regadas con agua reciclada los últimos 15 años y
no tengo cuernos.
Autor(es): Cristina Vázquez.
Fuente: http://www.imacmexico.org/