Consecuencia de la acción originada por el contaminante sobre los seres vivos que forman los ecosistemas, no enfocada a que dicho contaminante haga desaparecer a la mitad de los individuos de una especie, sino a determinar el impacto ecológico que produce, ya que muchos contaminantes no tienen efecto sobre los organismos individualmente hablando, pero su consecuencia ecológica es digna de tenerse en cuenta.