El cloro es el undécimo elemento más común de la corteza
terrestre (el 0,045% de ésta es cloro) y está ampliamente extendido en la
naturaleza. Los científicos han detectado más de 2.400 compuestos basados en el
cloro. Éstos se producen de forma natural como resultado de la reacción del
cloro con los compuestos orgánicos existentes en el medio ambiente. Algunos de
ellos poseen propiedades antibacterianas y anticancerígenas. Las principales
fuentes naturales de los compuestos organoclorados son los océanos (casi un 3%
de los mismos es cloro), los incendios forestales y la actividad micótica.