Técnica para la remoción de sustancias volátiles de una solución. Utiliza los principios de la Ley de Henry para transferir contaminantes volátiles de una solución de alta concentración a una corriente de aire de menor concentración.
El proceso suele diseñarse de forma tal que la solución que contiene contaminantes volátiles entre en contacto con grandes volúmenes de aire.
El método se emplea en el tratamiento avanzado de aguas residuales para remover el amoníaco.