Introducción.
La evidencia empírica obtenida por este consultor
sobre la base de una gran cantidad de pozos que
le ha tocado diagnosticar, indica que muchísimos
pozos, aparentemente bien diseñados y construidos
por empresas de cierto prestigio, fallan al corto
tiempo después de su puesta en operación.
Se entienden como fallas disminuciones del gasto
específico y del caudal, producción de arena,
etc. que se traducen en que el pozo que entregó
la empresa perforista no tiene nada que ver con
el pozo en la actualidad.
Lo paradojal es que, habiendo revisado el diseño
de algunos de esos pozos, cuando ha habido información
suficiente, se concluye que se han aplicado casi
correctamente las indi-caciones del libro de la
Johnson, El Agua Subterránea y los Pozos. Sin
embargo el resulta-do es que los pozos igualmente
fallan con graves daños al prestigio de las empresas
perfo-ristas y severos perjuicios económicos al
propietario del pozo.
Estos daños no son menores pues, a los mayores
consumos energéticos evitables hay que agregar
la construcción de nuevos pozos para recuperar
el caudal necesario para funcionar y los costos
de "rehabilitaciones" en muchos casos inútiles
y caras.
Finalmente hay que agregar que el prestigio de
la industria de la captación de aguas subte-rráneas
cae continuamente a punto tal, que entre los usuarios
existe un justificado descon-tento que, en algunos
casos, llegan a los Tribunales de Justicia.
Es mi opinión, basada en 40 años dedicados a la
actividad que, una parte de estos fracasos son
evitables con una capacitación técnica sobre parámetros
críticos en el diseño y cons-trucción de pozos
que, en la mayoría de los casos, son absolutamente
ignorados en muchas empresas. Creo igualmente
que hay empresas cuyo propósito principal no es
precisamente construir buenos pozos de agua subterránea,
sino maximizar sus utilidades.
En una serie de artículos, en entregas sucesivas,
haré un breve análisis de los parámetros que considero
críticos y que inciden de manera fundamental en
un buen diseño y construc-ción; este análisis
lo haré en términos lo más prácticos y sencillos
dado que están destina-dos a quienes laboran en
la construcción de pozos y no al mundo académico.
Parámetro 1. Efecto que tiene
el largo de la rejilla o ranurado.
Dado que el fin perseguido es un pozo eficiente
y de alta duración, el tema del costo de cuánta
rejilla o ranurado colocar en un pozo es un aspecto
que no analizaré. La experiencia internacional
y nacional demuestra, fuera de toda duda, que
el mayor costo de colocar bue-nos materiales y
en la cantidad requerida, representan un costo
marginal que es absoluta-mente irracional evitárselo.
La importancia del largo de rejilla o ranurado
que se coloque en el pozo reside en que este parámetro
incide de manera significativa en el Gasto Específico
del pozo, es decir, los litros por segundo que
entregará el pozo por cada metro de Depresión
de su nivel de agua, lo que puede apreciarse en
la siguiente ecuación:
En la fórmula anterior el significado
de los términos es el siguiente:
Q = Caudal.
s = Depresión.
K = Conductividad Hidráulica.
b = Largo de la rejilla o ranurado de un pozo
de penetración total.
ro = Radio para Depresión igual acero.
re = Radio Efectivo del pozo.
De la fórmula anterior se desprende que el Gasto
Específico es directamente proporcional al largo
de rejilla que enfrente el acuífero. Evidentemente
que el análisis anterior se refiere a un acuífero
confinado o artesiano.
Sobre la base de un exhaustivo análisis de los
Gastos Específicos de los pozos estudiados por
Dennis Williams (2), se ha confeccionado la siguiente
figura. Puede apreciarse en ella que mientras
mayor largo de rejilla ha sido instalada en los
pozos, mayor es el gasto especí-fico y consecuentemente
mayor el caudal.
Usando el promedio de los pozos habilitados con
rejillas del tipo Shutter o Louver, fabrica-das
por Roscoe Moss Co., el gasto específico con 300
pies de rejilla es de 40 gpm/ft (ver la recta
superior de la figura) Si el pozo fuera bombeado
a un caudal de 2000 gpm, la depre-sión sería de
50 pies.
Si el mismo pozo fuera habilitado con 900 pies
de rejilla, de la figura se obtiene que el gas-to
específico resultante es de 120 gpm/pie y, para
dicho caudal, la depresión sería de 17 pies. Esto
se traduce en un ahorro de 33 pies de elevación
que es una considerable econo-mía de energía por
toda la vida útil del pozo, que paga con exceso
el mayor costo de insta-lar una mayor cantidad
de rejilla. Este factor es muchísimo más relevante
que el área abier-ta, como insistentemente y sin
base, se ha venido sosteniendo por décadas. |
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El largo de rejilla o ranurado a colocar en un pozo
habilitado en un acuífero freático o libre ha sido analizado en otro artículo,
que publicaremos más adelante.
Referencias.
1) Williams, D. E. : Modern Techniques in Well Design. Roscoe Moss Co.
2) Williams, D. Analysis and comparison of the wells in the Pleasant Valley Area of
Ventura County, California. Roscoe Moss Co.
3) Campillo, R. E. : ¿Cómo diseñar y explotar un pozo en un acuífero freático para obtener el mejor resultado posible en el largo plazo?
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