Los
expertos en tecnología de materiales reconocen que
no existe material mejor que el cobre para la conducción
de agua, y así confirman su uso para este propósito.
Diversas instalaciones que durante años han funcionado
sin problemas, no sólo en Chile, sino en el mundo entero,
han construido el prestigio de la cañería de
cobre en su forma moderna, ligera, resistente y durable ante
la corrosión. Funciona en todo tipo de construcciones,
residencias, departamentos, edificios comerciales, industriales
y de oficinas.
Independiente del material del que esté fabricado, ningún
producto está exento de problemas. Sin embargo, por
más de 60 años, los accesorios de cobre para
cañerías han demostrado por sí mismos
que son los más confiables para sistemas de distribución
de agua.
Durante la década de los cuarenta, se inició en el mundo
la era de los materiales sintéticos; ésto trajo
consigo importantes cambios tecnológicos que ocasionaron
el crecimiento natural de un sistema económico enfocado
a la producción en masa y a la sustitución de
materiales en aparencia igual de eficaces y más económicos.
En busca de costos menores durante las décadas de los
sesenta y setenta, los fabricantes recurrieron a los plásticos
para su aplicación en la industria de la construcción,
y en especial en la gasfitería. Sin embargo a partir
de la década de los ochenta, es que los consumidores
se dan cuenta que lo barato al inicio no siempre lo es a largo
plazo. En muchos casos encontraron que algunos materiales
básicos aún son los mejores, e incluso los más
económicos, porque dan un servicio que no requiere
mantenimiento, y de larga duración.
Muchos materiales plásticos para cañerías y
accesorios se promocionan con un costo menor que la cañería
de cobre, "lo podemos hacer más barato".
En realidad el ahorro temporal que produce el uso de un material
diferente al cobre en un edificio, residencia, institución
y en general cualquier construcción, se traduce rápidamente
en gastos de mantenimiento. El presupuesto inicial debe considerar
ahorros de mantenimiento, inspecciones y otros problemas relacionados
con fallas de cañerías. Comprar barato es una
economía mal interpretada.
La cañería de cobre ha comprabado su confiabilidad
durante varias décadas.
Las propiedades y composición de los productos de cobre
se controlan mediante normas estrictas de calidad, y todos
ellos pueden probarse para certificar que cumplen con los
estándares.
La precisión y el control en la fabricación
aseguran la calidad del producto y una larga vida útil.
Los productos de cañerías de cobre se identifican
siempre por su tamaño, tipo de cañería,
fabricante y país de origen. Así siempre se
sabe qué se está instalando. El fabricante respalda
el producto.
Los códigos y normas del país aseguran instalaciones
confiables.
Los instaladores sanitarios conocen los accesorios de cobre,
poseen la experiencia para instalarlos y con ello dejan satisfechos
a los clientes.
Los sistemas de cobre pueden instalarse y usarse todo el año,
a cualquier temperatura y en cualquier clima.
También pueden probarse inmediatamente después
de la instalación.
El cobre no se altera con temperaturas cercanas a la ebullición
o congelación del agua.
La cañería de cobre no requiere mantenimiento
y puede protegerse de daños, más fácilmente
que la de plástico.
El cobre puede almacenarse y usarse en cualquier lugar, exterior
o interior sin sufrir alteraciones o deterioro por los rayos
ultravioletas u otros elementos climatológicos.
El cobre no es inflamable. A diferencia de los plásticos
no se quema ni funde, y tampoco favorece la combustión.
Mantiene la presión del agua aún cuando esté
sujeto a fuego.
El cobre no requiere pprotección contra incendio, a
diferencia de otras cañerías de drenaje.
La cañería de cobre es rígida, utiliza
menos soporte y no se dobla en tramos largos. |